En las últimas décadas los estudios sobre la experiencia de usuario en el diseño de aplicaciones web se ha centrado solamente en la funcionalidad cognitiva y la facilidad de uso.

Cuando pensamos en la experiencia de usuario de un producto o aplicación, normalmente nos centramos en los factores relacionados con el diseño como pueden ser  la usabilidad, navegación, el diseño gráfico, la interactividad, la adaptación al dispositivo, la calidad de los contenidos, la accesibilidad, utilidad, dinámica, homogeneidad, estructuración de la información, tiempos de carga, etc…

Y perdemos de vista otros puntos muy importantes como son las emociones, sentimiento, sensaciones que va a generar el producto en el usuario… eso es el Kansei.

Kansei  es una palabra japonesa que podemos resumir en ‘el sentimiento o imagen psicológica del usuario respecto a un producto’, es decir el uso de nuestro producto genera un estímulo que es capturado por los sentidos del usuario y procesado para provocar una respuesta llamada sentimiento (consciente o inconsciente) que se traduce en imágenes o impresiones subjetivas. Podríamos denominarlo ‘deseabilidad’ del producto.

Las aplicaciones de la ingeniería Kansei al diseño de productos han sido relativamente frecuentes en los últimos años en los países orientales y en un principio se aplicó al desarrollo de la industria del automóvil, pero las últimas tendencias sobre la experiencia de usuario en interfaces web van acercándose hacia la solución de la experiencia emocional del usuario.

Debido a la realidad actual en el desarrollo web donde cada vez se hacen desarrollos más rápidos, que tienen que funcionar en más dispositivos, dispositivos que evolucionan a una velocidad de vértigo, cambios constantes de tecnología… Este tema a menudo queda en segundo plano y los diseñadores tienden a prestar más atención a las cuestiones de usabilidad y accesibilidad lo que hace que sea necesario buscar y diseñar metodologías ágiles de diseño apropiadas para manejar los requerimientos de diseño emocional.

Debemos ser conscientes que el diseño del producto posee un valor muy grande, y es mayor del que estamos acostumbrados a considerar ya que lo que diferencia los productos buenos de los excelentes, es que además de que el producto funcione y esté bien diseñado, el usuario ‘desee’ seguir usándolo.

En definitiva, lo que se pretende con la Ingeniería Kansei es diseñar más allá de lo que los ojos pueden ver, para cubrir las expectativas del usuario que superan las básicas exigencias de calidad y funcionalidad.

Hugo Martínez de la Encina – Chief Technology Officer