Lo escribió Steve Jobs en 2009, “los nuevos estándares abiertos de la era de los móviles, como HTML 5, se impondrán en los dispositivos móviles (y también en los PCs)”. Y no ha tardado más que unos pocos años en empezar a cumplirse.

Actualmente hay una fiebre por todo lo que sea HTML 5, tanto por parte de los responsables de formación de las empresas como por los proveedores de e-learning. ¿Es la muerte de Flash? La verdad es que con HMTL5 todo son ventajas ya que reproduce audios, vídeos, gráficos, animaciones sin necesidad de descargar ni instalar ningún plug-in. Lo que muchos se preguntan ahora es qué hacer con todos los contenidos formativos que se han estado produciendo y desarrollando los últimos años, en tecnología Flash. ¿Hay que migrarlo todo a HTML 5?,  ¿es una buena idea?, ¿cuánto me va a costar? Veamos algunas razones a favor de HMTL5:

En primer lugar, ¿te has parado a pensar cuántos dispositivos diferentes manejamos cada día? Se ha convertido en algo muy frecuente que una misma persona quiera acceder a un mismo contenido a través de su ordenador, de su portátil, de su tablet o de su smartphone. Incluso si la empresa no le proporciona el dispositivo, el usuario va a intentar acceder con su móvil personal.  Mejorar la experiencia del usuario, sea cual sea el dispositivo con el que consume el contenido, es la clave. Para ello se necesita una tecnología que se pueda ver en cualquier dispositivo, pero cuyo desarrollo parta de una única versión, para ahorrar costes tanto de diseño, desarrollo como de gestión. Es decir, lo hago una sola vez, pero se puede ver en cualquier sitio. Eso es HTML 5.

En segundo lugar, todo lo que se ha hecho estos últimos años en Flash no se puede ver ni en tablets ni en smartphones. ¿Vamos a seguir cayendo en el mismo error? Eso sí, habría que analizar muy bien si es menos costoso convertir los catálogos de formación actuales de Flash a HTML 5, o directamente rehacer desde cero alguno o todos los cursos. Independientemente de la herramienta de autor utilizada o del proveedor tecnológico que se encargó del diseño y desarrollo el abanico de opciones es bastante amplio.

Una última razón es que HTML 5 es un estándar abierto adoptado por el W3C y está incorporado en todos los navegadores más recientes, por lo que es una opción muy segura a largo plazo.

Ya hemos visto las razones a favor del HTML 5 pero, ¿qué ocurre con los entornos corporativos en los que no todos los empleados pueden ver un curso en esta tecnología? Por ejemplo, entornos empresariales cuya versión de Internet Explorer es inferior a la 10 (en versiones inferiores la compatibilidad con las funcionalidades actuales no es del 100%). En este caso la mejor opción es quizás la producción de un único producto formativo en modo dual, es decir, compatible tanto con HTML 5 como con Flash. Una solución que garantiza que los contenidos lleguen al 100% de los usuarios, ya que donde no llegue una tecnología lo hará la otra. Y con todas las ventajas de haber tenido que invertir en la producción de un único contenido formativo. Al menos a corto plazo, parece una solución muy potente.

¿Qué opinas? Si quieres puedes dejarme un comentario, estaré encantado de responder.

 

Juan Anguita – Project Management